Llegó Gintonería Rosario

Por María Laura Espinace

Llegó Gintonería Rosario

Una placa estoica en la puerta, como si del 1800 se tratara, anuncia con entusiasmo de hacer historia: “Aquí funciona la primera gintonería del país fundada en el año 2017. Lugar de encuentro especial para el consumo de gin tónica y sus derivados.” Y es que la Gintonería Rosario es creación de nuestro prócer y referente de la coctelería, el Capitán Tato Giovannoni en conjunto con uno de los más prestigiosos bartenders argentinos, Santiago Pardo. Este maravilloso team (que más que un equipo de trabajo es una familia) termina de ensamblarse con marineros de alto rango entre los que se encuentran el meticuloso y servicial Marco, el carismático Jhonny, el fenomenal Cristian (“El Pana”, quien en su noche estreno me atendió durante toda la velada haciéndome sentir como en casa) y la divina Irene (la runner más atenta que conocí).

Una atmósfera setentosa con detalles bien nacionales baña completamente el lugar en donde abunda el celeste, que no estoy segura si hace referencia al mar o al mismísimo cielo, porque este es un verdadero paraíso para los amantes del buen beber, un viaje a través de tragos clásicos y de autor. 

Estos especialistas en Gin Tonic (lo que es una obviedad aclarar) cuentan con una exquisita selección de destilados made in Argentina entre los que se encuentran el niño mimado del local que es el Gin Príncipe de los Apóstoles y una de las joyitas rosarinas: La Salvaje, un gin producido a base de 10 botánicos. La carta es breve, no marea pero la verdad es que dan ganas de probar cada ítem. Orientados por El Pana, los aperitivos elegidos fueron:

Príncipe Tonic: Apostoles Gin, almíbar de jengibre, tónica Pulpo Blanco y pepino.

Negrónico: Apostoles Gin, reducción de Negroni, tónica Pulpo Blanco y Naranja.

Tereré Tonic: Apostoles Gin, yerba mate, tónica Pulpo Blanco y pomelo.

Rosarigasino: Apostoles Gin, Campari, tónica Pulpo Blanco, albahaca y frutillas.

Cyn Tonic: Apostoles Gin, Cynar, tónica Pulpo Blanco y romero.

Apóstoles Mule: Apostoles Gin, jugo de lima, ginger Pulpo Blanco, limón y menta.

Y para picotear:

Empanadas de surubí (pesca rosarina).

Carlitos clásico (otro ícono rosarigasino: tostado de jamón y queso con ketchup).

Provoleta con rúcula y mermelada de tomate (de San Gerónimo, Santa Fe). 

Todo es estupendo y los tónicos especialmente deliciosos, elaborados con una delicadeza envidiable.

Solemne y lúdica a la vez, jugando a ser una estación de servicio donde cargar combustible o quizás también una enfermería de esas que curan todo mal, la Gintonería sigue levantando la vara en materia de coctelería con el mismo ímpetu que caracteriza a las olas del Atlántico. Simplemente, ¡una experiencia extraordinaria más que recomendable!